La Tecnópole convierte San Cibrao das Viñas en meca de la triple hélice con sus 25 años

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Santiago. Año 1992. Lo recordarán seguro por los Juegos Olímpicos de Barcelona o la Expo de Sevilla. Pero eso fueron actos puntuales que pasaron a la historia. En cambio, aquí en Galicia, se constituía algo que sigue haciendo historia: el Parque Tecnolóxico de Galicia, la Tecnópole de San Cibrao das Viñas, la materialización de la mayor apuesta conjunta realizada nunca en la comunidad por la triple hélice, administración, universidad y empresa. Su fin compartido, facilitar el crecimiento económico de Galicia a través de la innovación.

Recientemente se presentaba la memoria de sus 25 años de actividad, en los que la Tecnópole acogió a un total de 297 empresas, centros tecnológicos y entidades innovadoras. Su sociedad gestora participó en 28 proyectos de I+D+i y promovió la puesta en marcha de tres instalaciones científico-tecnológicas al servicio de todo el tejido empresarial gallego: un laboratorio de biotecnología, un centro de tecnologías médicas avanzadas y un centro experimental de energías renovables. Además, organizó dos conferencias internacionales de parques tecnológicos y multitud de actividades formativas y citas de intercambio de conocimiento.

En el ámbito de la divulgación, las 11 Galiciencias organizadas hasta la fecha atrajeron a más de 20.000 visitantes por las 550 casetas donde se exponían los proyectos de los estudiantes inventores. A ello se suman los cerca de 600 alumnos que participaron en los siete cursos de las Aulas Tecnópole sobre el método científico e innovador, o los 130 que pasaron por los cuatro campamentos tecnológicos de verano.

La historia de la Tecnópole está salpicada de numerosos hitos desde 1992. La primera empresa en instalarse, Egatel, inició su actividad en un pequeño nido y hoy sigue desde San Cibrao su evolución como multinacional con clientes en los cinco continentes. Coasa fabrica piezas para varios modelos de Airbus. Roberto Verino se come la moda mundial. Adolfo Domínguez vuelve a ser bella.

(Fuente: El Correo Gallego)