La revolución de la nanotecnología en la medicina y la energía se gesta en Galicia

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Desde Milladoiro (Ames), Nanogap lidera a nivel mundial la revolución de la nanotecnología, una disciplina que está llamada a impulsar la creación de nuevos materiales con un sinfín de aplicaciones en campos como la medicina, la producción de energía, la electrónica o los biomateriales. Todo, aprovechando el potencial de las partículas nanométricas —una millonésima parte del milímetro— e incluso más pequeñas. Nacida de un grupo de investigación de la Universidade de Santiago (USC) en 2006, esta spin-off con 22 trabajadores ya abrió hace diez años una oficina en Silicon Valley para atender al mercado norteamericano.

Con clientes en varios países, es la única empresa del mundo que produce clústeres cuánticos atómicos (AQCs, por sus siglas en inglés), unas partículas de tamaño inferior al nanómetro que pueden ser la base de catalizadores; agentes terapéuticos efectivos para abordar algunos tumores de difícil tratamiento, y para conseguir nuevos materiales conductores, claves, por ejemplo, para crear envases inteligentes con sensor de caducidad. Lo hace a escala industrial y también comercializa nanopartículas y nanofibras con múltiples usos, como los recubrimientos antimicrobianos, tintas conductoras, dispositivos médicos y de diagnóstico o pantallas táctiles de tablets o móviles.  

Al frente de tan rompedora empresa está Tatiana López (Santiago, 1980), fundadora y consejera delegada, que vive a caballo entre Múnich —donde reside su familia—; Milladoiro; San Francisco (California) —donde está la filial—, y Tokio, sede de un importante socio industrial y comercial japonés.

"Cuando bajas mucho el tamaño de las partículas, estas tienen propiedades totalmente nuevas, que no existen en los materiales a día de hoy. Lo que hacemos es fabricar esas nanopartículas y ayudar a nuestros colaboradores industriales a desarrollar aplicaciones que luego se puedan usar en la sociedad o la industria". Así lo explica López, que apunta que, en el terreno médico han creado otra filial, Arjuna Therapeutics, que se centra en las aplicaciones de los clústeres terapéuticos moleculares. Utilizados como base de nuevos tratamientos anticancerígenos, han demostrado ser "muy potentes", pues por su microscópico tamaño son capaces, por ejemplo, de "pasar la barrera hematoencefálica" que protege el cerebro y que los tratamientos de quimioterapia actuales no logran superar a la hora de tratar un mioblastoma. Además de aumentar la eficacia de los fármacos, los efectos secundarios en el paciente se reducen. 

La actividad de Nanogap se extiende a la industria petroquímica. La meta es reducir las emisiones de CO2 y desarrollar nuevas fuentes de energía. En este caso, los AQC se utilizan como catalizadores capaces de favorecer "la separación del hidrógeno y el oxígeno en el agua" para poder utilizar el primer elemento "como nueva fuente de energía". Esto se lograría con energía solar, en una suerte de fotosíntesis artificial. La idea de futuro es valorizar así el agua contaminada. 

"Aún queda recorrido, pero hablamos de cambios disruptivos que ocurrirán en los próximos diez años y que se basan en las tecnologías que desarrollamos", pronostica la CEO.

Fuente: El Progreso