Las renovables se afianzan en Galicia como inversión a mimar con los fondos covid

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En Galicia hay en la actualidad alrededor de ocho mil megavatios (MW) de potencia en energías renovables instalados. La eólica es líder, con alrededor de 3.800 MW y ciento ochenta parques, seguida de la hidráulica, con 3.434 MW, otros 322 de minihidráulica y un centenar más de megas en biomasa y biogás. Es así porque el territorio gallego cuenta con grandes ventajas y un potencial inmenso para todo lo verde, energías incluidas.

Por eso ahora que van a llegar de la UE 144.000 millones de euros en fondos para contribuir a paliar el impacto de la pandemia, de los cuáles cerca de 50.000 irán al plan de energía y clima, tanto desde la Asociación Eólica de Galicia (EGA), como por parte de un experto en el nuevo green deal o pacto por la sostenibilidad que llega desde Europa, como el divulgador y profesor universitario Pedro Fresco, se sitúa a la comunidad en posición privilegiada para aprovechar el maná comunitario.

Desde EGA certifican que la asociación “trabaja coordinadamente con la Xunta y las empresas para presentar ante Europa un plan postcovid muy serio, con proyectos inspeccionados y controlados”. En ámbitos como la repotenciación reconocen que se cuenta con el parque de aerogeneradores eólico más antiguo de España, con medias de edad de unos quince años, y aunque amortizados y en perfecto mantenimiento, con incentivos de por medio si se abren a su modernización, en busca de una mayor eficiencia energética, pues supondría revalorizar las mejores zonas de aprovechamiento del viento en la comunidad.

Fresco coincide. “Galicia tiene la eólica más envejecida de España, pues tres cuartas partes de los parques tienen más de 15 años y parte de ellos ya superaron los 20 años,  que es su vida útil teórica, aunque pueden funcionar muchos más”. Los que datan de finales de los 90 “tienen un factor de carga medio del 25 %, los instalados a final de la década de 2000 llegan al 35 % y los instalados en 2017 al 45 %”.

Estos datos, que recoge en su último libro, El nuevo orden verde: cómo la transición energética cambiará el mundo (Barlin Libros) no son una tontería: “Pasar de un 25 a un 45, con la misma potencia instalada, representa casi duplicar la energía generada por MW instalado, y eso, obviamente, es un recurso que no se debe desperdiciar”, alega.

El experto sabe que “tener un parque eólico con los 20 años cumplidos es económicamente muy rentable”, pues amortizado y solo con los costes de operación y mantenimiento son muy rentables. Sin embargo, “repotenciarlos prestaría un gran servicio al mix eléctrico del país y a la descarbonización, pudiendo generar mucho más sin ocupar más terreno”. Por eso cree que incentivos como los que propone la Asociación Empresarial Eólica (AEE), donde está representada EGA –y que ascendería a 50.000 € por megavatio repotenciado– suponen una baja inversión frente al beneficio, e insta a reciclar las antiguas máquinas en otros países.

Fuente: El Correo Gallego