PSA y los ingenieros del CTAG ponen a punto la tecnología que llevarán más de 80 millones de vehículos en el 2030

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El vehículo autónomo fabricado por PSA y el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG) ha marcado un nuevo hito al superar con éxito las pruebas de conducción en condiciones reales en un entorno urbano.

Si en 2015 el primer prototipo sin conductor de PSA logró cubrir el tramo Vigo-Madrid por autovías y llegar sano y salvo a destino, hace unos días un nuevo vehículo piloto (un Citroën C4 Spacetourer fabricado en Vigo y revestido de cámaras y sensores por el CTAG) superó la prueba de fuego en plena Gran Vía de Vigo y en hora punta, pasado el mediodía.

En medio de un tráfico intenso, el coche circuló por un carril señalizado con conos en torno a un tramo de bulevar. Sin manos al volante, el vehículo aminoraba la marcha a medida que se acercaba al semáforo, respondía a la orden de detención indicada por la luz roja y arrancaba con la señalización en verde; y se detenía al cruce de peatones.

¿Cómo lo consigue? Funcionando como un gran smartphone con ruedas, conectado a Internet, interactuando con las señales y recogiendo información de sus múltiples sensores, procesándola y dando respuesta inmediata.

Antes de rodar por ciudad, otro prototipo del mismo modelo Citroën fue testado en un párking público en donde demostró su autonomía para detectar una plaza vacía y maniobrar hasta ejecutar un estacionamiento impecable y a la primera.

Galicia, abriendo paso

Aunque ya se han desarrollado otras pruebas de conducción en entornos urbanos en Tampere (Finlandia), Versalles (Francia), Livorno (Italia), Brainport (Holanda) y también en Daejeon (Corea del Sur), “ninguna de ellas alcanzó este nivel de interacción con semáforos y cámaras”, explicó Francisco Sánchez, el jefe de proyectos del CTAG.

Finalizadas las pruebas, y en medio de sonoros aplausos, todos se felicitaron, el primero, Luis Moreno, director del CTAG, que dio las claves de cómo será el vehículo del futuro: compartido, eléctrico, conectado y autónomo. “Seguimos avanzando para optimizar la tecnología”, afirmó Moreno, que apuntó algunas fechas de referencia: “En el 2022 el cien por cien de los coches nuevos que compremos estarán conectados a Internet, en el 2025 circularán por el mundo 470 millones de vehículos conectados y en el 2023 habrá más de 80 millones plenamente autónomos”, afirmó.

Ignacio Bueno, director de PSA Vigo, puso en valor las pruebas realizadas. “Estamos probando las aplicaciones de los vehículos que venderemos y serán accesibles para todos. Esta vez se trataba de testar un vehículo conectado con Internet que se comunica con el entorno. Esta prueba completa las ya efectuadas en Europa y en China, necesarias para seguir avanzando en la eficiencia y en la seguridad del vehículo autónomo, que pondremos en la carretera entre el 2022 y el 2023”, aseguró el directivo de PSA.

Europa, involucrada

La prueba se enmarca en la hoja de ruta marcada por el plan Autopilot, que es el nombre con el que se conoce el proyecto europeo Automated Driving Progressed by Internet of Things. Arrancó en enero del 2017 y a finales del 2019 mostrará los resultados de dos años de trabajo y más de 25 millones de euros de inversión, con la financiación de la Unión Europea a través del programa Horizonte 2020, que aporta casi 25 millones de euros.

Autopilot está probando y validando en 15 países cinco modelos de conducción automatizada. Se testan sistemas de conducción en áreas urbanas y en autovías, el uso compartido de coches en tiempo real, el sistema de aparcamiento automatizado y el platooning, esto es, la circulación de varios vehículos automatizados en grupo y de manera sincronizada por la carretera.

(Fuente: La Voz de Galicia)