Nuevo material sintético basado en la iridiscencia de las alas de mariposas

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Un estudio de la Universidad Nacional (UN) de Colombia sobre el cambio de color que se produce cuando algunas especies de mariposas, como la Monarca azul o la Greta oto, varían la posición de sus alas posibilita el desarrollo de estructuras con características similares que se podrían emplear en la industria y las telecomunicaciones.

La estudiante del Doctorado en Ciencias Física Claudia Patricia Barrera explica que la iridiscencia, como se le conoce a este fenómeno óptico, puede resultar útil para desarrollar nuevos tipos de cosméticos o de pinturas, además de dispositivos móviles capaces de enviar información a determinadas frecuencias.

Teniendo en cuenta que la iridiscencia es un recurso de las mariposas para mimetizarse ante la presencia de potenciales enemigos, cabe la posibilidad de que también la usen para comunicarse, de tal manera que otra de sus potencialidades es el de emular este proceso.

Material sintético

La investigación, informan desde la Agencia de Noticias UN, vincula la iridiscencia de las alas de mariposas a la producción de un material sintético basado en la estructura natural capaz de emularlo, con el fin de determinar las propiedades geométricas de la superficie y que permitan generarlo.

El profesor Rafael Rey, del Departamento de Física de la UN, señala que se ha desarrollado una estructura con celdas nanométricas organizadas en forma de un panal de abejas, capaces de reproducir el fenómeno de iridiscencia en forma colectiva.

Otro resultado del trabajo es que, debido a las pequeñas variaciones que hay en la estructura, existe la posibilidad de alterar el transporte de la luz en dichos materiales.

Al respecto, el docente explica que “pequeños desórdenes asociados con diferencias en el tamaño de las celdas y la disparidad de las distancias que hay entre ellas haría que la luz no pudiera avanzar con igual velocidad, de tal manera que habría pequeñas alteraciones al reflejarse”.

El desarrollo del nuevo material sintético contempla el uso de una lámina de titanio para sumergirla en una solución acuosa con determinados reactivos, que luego es sometida a un proceso de oxidación provocado por corrientes eléctricas, de tal manera que comienzan a formarse una serie de cilindros huecos o nanotubos en el fondo de la placa.

Terminada esta parte del proceso, los cilindros formados se retiran y en la base de la placa aparece la nueva estructura, de dióxido de titanio, con propiedades de iridiscencia, en forma muy similar a la del panal de abejas, que además es capaz de registrar picos de reflexión en el rango del lila.

La investigación ha sido posible gracias a la colaboración del Instituto de Ciencias Naturales de la UN y del Grupo de Materiales Nanoestructurados y sus Aplicaciones.

(Fuente: Innovaspain)