La nanotecnología puede con las superbacterias y el cáncer

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Tan solo dos años después de que se comprobara que las máquinas moleculares pueden abrir membranas celulares, un grupo de científicos ha conseguido con la ayuda de estos ingenios atacar y destruir bacterias resistentes a los antibióticos, así como células cancerígenas.

Las células resistentes a los antibióticos, también conocidas como superbacterias, son cepas que han mutado su ADN para sobrevivir. La OMS considera que en 2050 habrá más muertes causadas por superbacterias que por cáncer y que la resistencia a los antibióticos será la principal causa de muerte en el planeta.

La máquina molecular que ha conseguido esta proeza ha sido desarrollada en la Universidad de Rice en Houston (Texas) y consiste en una paleta que gira a tres millones de rotaciones por segundo cuando se activa mediante la luz.

Estas máquinas consiguieron perforar las paredes celulares de la bacteria Klebsiella pneumoniae y destruirla en cuestión de minutos. Esta cepa mutante ha demostrado una resistencia contra todos los antibióticos conocidos.

Indefensas ante la máquina

Las bacterias están protegidas por una serie de capas y proteínas que muchas veces las hacen inmunes a los antibióticos porque no pueden superar estas barreras.

Sin embargo, no pueden defenderse de una máquina que se le acerca y que con su paleta giratoria destruye su protección natural mediante una acción mecánica, y no por un efecto químico, como sería el caso de un antibiótico.

La máquina molecular consiguió que un fármaco antibacteriano al que había desarrollado resistencia penetrara en Klebsiella pneumoniae y acabara con su labor infecciosa.

Hay que tener en cuenta que a veces, cuando la bacteria descubre un medicamento no lo deja entrar o incluso permite su entrada para desactivarlo.

En esta investigación, la máquina molecular consiguió que un antibiótico de amplio espectro, llamado Meropenem, atravesara la pared celular y destruyera a la bacteria resistente.

James Tour, uno de los investigadores, explica al respecto en un comunicado que este resultado “puede dar nueva vida a los antibióticos ineficaces al usarlos en combinación con los ejercicios moleculares".

Combinadas con antibióticos

Richard Gunasekera, otro de los investigadores, añade que lo importante para la eficacia de las máquinas moleculares es combinarla con antibióticos.

Lo descubrieron a lo largo de la investigación. Lo primero que observaron es que las colonias bacterianas atacadas con una pequeña concentración de máquinas moleculares solo mataron el 17% de las células nocivas.

Este porcentaje subió al 65% cuando añadieron a las máquinas moleculares el Meropenem y llegó al 94% de eficacia sobre el patógeno causante de la neumonía, cuando equilibraron los motores y el antibiótico.

Los investigadores consideran que el procedimiento se puede aplicar también a otro tipo de infecciones, como las de la piel, heridas, catéteres o implantes, que han sido causadas por bacterias como la Staphylococcus aureus (resistente a la penicilina y a la meticilina), la Klebsiella (una bacteria altamente transmisible) o por pseudomonas (asociadas a infecciones oculares y respiratorias). Tambien sería útil para infecciones intestinales y para tratar células cancerígenas, según los resultados de otra investigación, desarrollada también en la Universidad Rice.

En esta investigación, las máquinas moleculares atacaron con éxito células de cáncer de páncreas en respuesta a la activación de la luz ultravioleta visible, que no causa tanto daño a las células circundantes.

(Fuente: Tendencias 21)