Los textiles se hacen inteligentes

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Una nueva generación de tejidos impulsada por los avances tecnológicos y científicos se halla al frente de la vanguardia textil. Se trata de fibras más ligeras y resistentes, obtenidas mediante la nanoaditivación de nanotubos de carbono.

Según Vicente Blanes, director de Aitex, la aplicación de la nanotecnología a los procesos textiles y su acabado, "permite desarrollar tejidos con propiedades mejoradas respecto a las técnicas convencionales, ya que a escala nanométrica el comportamiento físico-químico de las moléculas no es el mismo que a escala macromolecular". De esta manera, es posible obtener materiales con una resistencia 15 veces superior a la de las fibras de aramida. Pero además de resistentes, muchos de estos nuevos textiles son inteligentes, capaces de interactuar con el medio y reaccionar con el entorno. Como el body para bebés y neonatos que cambia de color cuando los niños tienen fiebre. Esta prenda, llevada a cabo por la empresa Ramón Espí en colaboración con Aitex, contiene unos pigmentos termocrómicos que varían de color cuando los pequeños presentan un estado febril.

También el Instituto Dermatológico Mediterráneo (IDM) y Aitex han desarrollado para los bebés un body que previene la dermatitis atópica y alérgica. Esta ropa utiliza un tejido que incorpora proteínas de soja, cuyos aminoácidos estimulan la producción de colágeno en la piel del bebe y facilitan su regeneración además de mantenerla húmeda de forma natural. El tejido, que posee propiedades hidratantes, nutritivas y suavizantes para la epidermis, protege de los rayos ultravioletas, estimula la renovación celular y evita la pérdida de colágeno. Asimismo, permite una mayor circulación del oxígeno hacia el cuerpo, ayudando a remover partículas negativas de la piel.

La colaboración de Aitex con el IDM ha dado como fruto otras prendas elaboradas con textiles inteligentes. En esta ocasión para los pies: unos calcetines con propiedades para regenerar la piel y el tejido blando de las heridas, capaces a su vez de eliminar el olor y el exceso de sudoración. Estos calcetines se hallan elaborados con fibras de quitosano, thermocool e ion silver. El quitosano es un derivado de la quitina, una sustancia que forma parte del caparazón de determinados crustáceos y moluscos así como de las paredes celulares de los hongos.

Las fibras de quitina son las que dotan a estos calcetines de propiedades regeneradoras y cicatrizantes. Los tejidos hilados de poliéster, que contienen una mezcla híbrida compuesta por secciones huecas y transversales con canales, favorecen el efecto termoregulador. La quitina también ha servido para que Aitex y la empresa Aznar Textil diseñen una sábana capaz de facilitar la regeneración de heridas. Además, la sábana previene infecciones y ayuda a cicatrizar cualquier tipo de lesión que pueda existir en la epidermis.

En la línea de ropa de cama, esta misma compañía desarrolló hace unos años la primera sábana con efecto antiestrés, que facilita la relajación durante la noche mediante la eliminación de las cargas electroestáticas acumuladas a través de una toma de tierra confeccionada en tela. El tejido funcional de la sábana neutraliza la corriente inmóvil generada a lo largo del día por el rozamiento entre el cuerpo humano y la ropa que llevan puestas las personas, así como la influencia de las ondas emitidas por la televisión, ordenadores, teléfonos móviles y otros electrodomésticos.

A juicio del responsable de Aitex, la aplicación de los textiles en el ámbito de la salud y la higiene es uno de los campos que mayores oportunidades representa para las empresas. “Se trata de un mercado que genera excelentes expectativas de negocio por el que están apostando las empresas para ampliar su cartera de productos y ofrecer soluciones textiles”.

Algo más que ropa

La versatilidad de los textiles no se centra exclusivamente en las prendas de vestir ni en el ámbito de la salud. Las aplicaciones de los textiles se extienden incluso a las tecnologías de la información y la comunicación. La alfombra inteligente creada conjuntamente con TAG Ingenieros es un buen ejemplo de ello. Esta alfombra se basa en la tecnología de identificación por radiofrecuencia RFID. Se puede utilizar para registrar artículos y controlar la entrada de mercancía en los establecimientos. Pero también como sistema de control de acceso de personas.

Otro de los desarrollos novedosos de Aitex, en esta ocasión con la compañía Comersan, ha sido un sistema eléctrico de calefacción por suelo radiante en el que el principal componente es un tejido calefactable y un sistema de regulación de la temperatura. Al margen de las innovaciones llevadas a cabo, el instituto tecnológico se halla inmerso en proyectos internacionales de distinta envergadura que aún no han concluido.

Para atajar la contaminación acústica, Aitex colabora en la actualidad en dos importantes investigaciones enmarcadas en la lucha contra el ruido. Uno de estos proyectos, Noisefreetex, busca optimizar y validar soluciones que reduzcan el ruido en las zonas industriales cercanas a los núcleos urbanos, utilizando para ello tejidos procedentes de materiales textiles. “Estos materiales – adelanta el responsable de Aitex – serán utilizados como elementos de construcción en paredes, suelos y techos de las instalaciones industriales”.

El objetivo de esta investigación, que concluirá a finales de 2013, es conseguir entre cinco y diez nuevos tejidos a partir de materiales textiles reciclados. De esta manera se obtendrán materiales más ligeros y menos contaminantes. Una vez elaborados los nuevos materiales textiles se intentará mejorar sus propiedades acústicas, utilizando procesos de revestimiento, tratamientos de electrospinning y de plasma de la superficie. “Los resultados de estos nuevos tejidos se validarán en el laboratorio y se comprobarán directamente en una instalación industrial, construyendo paredes, suelos o techos. Asimismo, se analizará su resistencia al fuego y si cumplen las normativas necesarias para ser utilizados como material de construcción”, especifica Blanes.

En esta misma línea de lucha contra el ruido, Aitex trabaja en el proyecto Inpat. El instituto tecnológico colabora con Antecuir, Arifieltros, Acciona Infraestructuras y Environment Park, en el desarrollo de un panel de aislamiento acústico del ruido por impacto a partir de residuos textiles industriales. “Los nuevos paneles – pronostica el director de Aitex – contarán con mejores propiedades mecánicas y acústicas que las de otros productos comparables en el mercado. Esperamos que llegue a proporcionar una mejora en el aislamiento del ruido de impacto cercano a un valor del 20%.

También serán mejoradas las propiedades mecánicas, como por ejemplo la estabilidad dimensional, un factor que normalmente se pierde con el tiempo en los materiales convencionales en este campo”. Otra de las investigaciones en que se halla inmerso el instituto tecnológico es la aplicación de la tecnología wet-laid para la revalorización de residuos textiles en la industria de los materiales compuestos. El objetivo de este proyecto, denominado Wet Comp, es demostrar que la tecnología wet-laid [mediante la cual se puede obtener un producto muy absorbente gracias a las características de las fibras de pulpa] es útil para conseguir gran cantidad de fibras textiles no tejidas, pero elaboradas a partir de residuos textiles.

(Fuente: Spain Technology)