La larga ruta de las piezas de Coasa

Buscar

Suscripción Newsletter

Introducir e-mail

Archivo mensual

Próximos Eventos

No hay eventos por el momento

Ourense lleva más de veinte años en el mapa del sector aeronáutico. Lo hace de la mano de Coasa, que abrió sus instalaciones en el Parque Tecnolóxico de Galicia (San Cibrao das Viñas) en el año 2001 y que pertenece a la multinacional Aernnova. La firma asentada en Ourense cuenta con unas instalaciones de más de 13.000 metros cuadrados, que dan empleo a unas 300 personas y que facturan unos veinte millones de euros gracias a la elaboración de piezas para aviones. Su cliente principal es el gigante de la aeronáutica mundial Airbus, pero no es el único para el que trabaja ya que Boeing o Embraer también están en su cartera de clientes.

¿Qué piezas se fabrican en Ourense? «Elaboramos piezas elementales y submontajes, que van desde un tamaño muy pequeño hasta los cuatro metros», explica Ricardo Escolano, director-gerente de Coasa. Entre los aviones que llevan piezas con sello ourensano se encuentran, principalmente, aeronaves de largo recorrido. En la actualidad elaboran componentes para la gama de Airbus, que va desde el A320 hasta el A350. Es, precisamente, este modelo el que tiene más número de elementos que se fabrican en Ourense. Elaboran piezas pequeñas y de mayor tamaño para el estabilizador, así como para los elevadores. Su fabricación es un proceso complejo y que incluye un largo recorrido.

En el caso de estas que se construyen para el A350, la fabricación se inicia en Ourense pero todavía tiene que pasar por diferentes fábricas repartidas por el mundo hasta llegar a la planta de Toulouse (Francia), donde se montan definitivamente las piezas en el avión. «Desde Ourense las enviamos a China y luego vuelven a España para continuar con su fabricación en Vitoria, luego se va a Airbus Getafe y finalmente a Toulouse», señala Escolano.

Con este recorrido logístico no es difícil imaginar que el escenario mundial de conflictividad en el transporte marítimo supone una traba para el grupo Aernnova, al que pertenece Coasa. Las piezas que salen de la planta ourensana hacia China lo hacen a través de un barco. El tiempo estimado de viaje ha pasado de mes y medio a tres meses en este nuevo escenario.

Distribución de la planta

La fábrica ourensana de Coasa en el Parque Tecnolóxico de Galicia se asienta sobre una parcela de 27.000 metros cuadrados y cuenta con una planta de casi 13.000. Su trabajo en la cadena de la aeronáutica dentro del grupo Aernnova se limita a la fabricación, ingeniería de fabricación y utillajes de las denominadas en el sector como composites, es decir piezas elementales. Para poder llevarlas a cabo, en la planta de Coasa cuentan con diferentes zonas de producción entre las que destacan la zona de nevera, toda vez que los materiales tienen que estar a 20 grados bajo cero, o la denominada como la sala limpia, que cuenta con proyectores láser.

También cuentan con máquinas de corte idénticas a las que se utilizan en el sector textil y hornos de ciclos de temperatura de hasta 180 grados para la elaboración de las piezas. Por último, tienen un apartado de inspección y calidad con rayos X y ultrasonidos para comprobar la pieza por dentro sin romperla antes de enviarla al siguiente eslabón de la cadena.

Tras la pandemia, en Coasa confían en recuperar la velocidad de crucero que tenían antes de la cancelación masiva de vuelos por las restricciones del Covid en un plazo máximo de tres años. Y en ese horizonte consideran fundamental la mano de obra cualificada. «Necesitamos buenos técnicos. Tenemos dificultades para traer gente de fuera porque Ourense es una ciudad pequeña y por eso impulsamos el talento local», señala el director-gerente de Coasa.

El otro perfil de empleado que precisa la filial de Aernnova en Ourense es el de operarios con formación profesional. Es una demanda que cubre, en buena parte, gracias a una escuela ubicada en el propio Parque Tecnolóxico de Galicia y que cuenta con el apoyo de la Xunta. La multinacional a la que pertenece Coasa tiene más de 5.500 empleados repartidos por sus sedes en seis países.

Fuente: La Voz de Galicia