Innovador robot con tecnología española para reciclaje

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En un futuro no muy lejano, la inteligencia artificial será capaz de ver y de controlar todo lo que está sucediendo en una planta de reciclaje. El primer objetivo a vencer fue el de trabajar con un autómata en la línea de control de calidad.

La empresa de equipos de manipulación Eugene (BHS) ha instalado recientemente un robot llamado Max-AI™ Autonomous QC, que está trabajando provisto de un clasificador óptico en una instalación de recuperación de materiales en Los Ángeles y se encarga de eliminar aquellos productos que no sean de PET de la línea de reciclaje.

El desarrollo de dicha tecnología fue el resultado de un año y medio de cooperación en la que participaron BHS (Bulk Handling Systems) y NRT, con la compañía española con sede en Barcelona, Sadako Technologies como partner tecnológico.

Según sus creadores, Max-AI™ es algo más que un robot que realiza la “limpieza” en la corriente de envases de PET. BHS y Sadako están trabajando para perfeccionar la tecnología, con el fin de que pueda realizar otras tareas, como el control de calidad de otras líneas de producción y pre-ordenar las funciones, así como incorporado en los cerebros informáticos de las instalaciones.

"Uno de nuestros principales mensajes es que Max-AI™ podría ser el cerebro que maneje todo el sistema," dijo Brian Wells, director de gestión de productos de BHS. " Max-AI™ se va a convertir en el sistema nervioso central para las plantas de reciclaje".

Efectividad y rapidez

El robot Max-AI™ Autónomous-QC ha sido instalado en la empresa de reciclaje MRF (Advanced Materials Recovery Facility) de Athens Services, que se encuentra en un barrio de Los Ángeles (California, EEUU) llamado Sun Valley.

La tecnología empleada para su construcción es la Deep Learning (aprendizaje profundo). Max-AI™ utiliza un sistema de redes neuronales multicapa y uno de visión por ordenador: esto le permite ver objetos e identificarlos, de la misma manera que lo haría una persona, con la ventaja de la rapidez y la precisión de sus acciones.

El “Autonomous QC” instalado en MRF es el encargado de hacer la clasificación final de los envases, tras la primaria que es obra de un separador óptico de NRT. Max-AI™, emplea su visión para ubicar los objetos, su inteligencia artificial le permite identificarlos y su sistema robótico los recoge y desecha.

De esta forma el flujo de productos de desecho se ve libre de otros elementos como aluminios, plásticos diferentes y bandejas termoformadas, de tal manera que solo fluyen las botellas de PET que serán recicladas. Gracias a su sistema de IA estas acciones se realizan de forma eficaz y su rendimiento excede con creces las capacidades de los seres humanos.

(Fuente: Agencias)