Un grupo gallego fabricará en O Porriño dos vacunas españolas contra el virus

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A finales de año, incluso en el próximo octubre, según acaba de anunciar la Universidad de Oxford, podría empezar a fabricarse la primera vacuna contra el coronavirus. Pero es probable que las iniciales terapias preventivas del covid-19 no alcancen un porcentaje de protección lo suficientemente alto, por encima del 60 %, o que su distribución en un momento inaugural no pueda satisfacer la demanda global. Es necesario, por tanto, procurarse otras alternativas. Y, a poder ser, disponer de la infraestructura necesaria para fabricar las dosis a nivel nacional.

Es el objetivo de España, que a falta de empresas dedicadas a la producción a gran escala de vacunas humanas, parece haber encontrado una opción en las compañías del sector veterinario. Y el mejor posicionado es el grupo Zendal, con base en la localidad pontevedresa de O Porriño. El Ministerio de Ciencia e Innovación acaba de concederles una financiación de 986.227 euros a dos de sus empresas, Biofabri y CZ Veterinaria, para el desarrollo de dos vacunas españolas, que se están creando en dos laboratorios del Centro Nacional de Biotecnología (CSIC).

Ambos proyectos cuentan con un presupuesto total de algo más de 1.200.000 euros. El objetivo es que, al menos, se pueda disponer de las dosis necesarias para iniciar los ensayos clínicos en las fases I y II, para lo que se requerirán miles de unidades. Si las candidatas a vacuna tienen posibilidades de seguir adelante, entonces será necesaria una mayor inversión. El grupo Zendal, que también lleva años trabajando en el desarrollo de una vacuna humana contra la tuberculosis, está ampliando instalaciones para asumir los nuevos retos.

El candidato a vacuna más avanzado es el liderado por Mariano Esteban, que confía en poder iniciar los ensayos clínicos en humanos en fase I a finales de este año. Ya ha realizado las prueba en ratones convencionales y la terapia muestra seguridad y un buen comportamiento inmunogénico, lo que significa que es capaz de desarrollar una adecuada respuesta inmunitaria. “En julio esperamos recibir los ratones humanizados, que contienen el receptor humano por el que el virus penetra en la célula, y también estamos a la espera de conseguir macacos para realizar pruebas, pero no los hay en España, por lo que estamos realizando gestiones a nivel internacional”, explica Esteban. Su proyecto será desarrollado por CZ Veterinaria, y para él ha recibido una subvención de 499.807 euros.

ADN recombinante

“Necesitamos fortalecer la empresa española para que pueda desarrollar vacunas. Es muy importante que tengamos esa capacidad y el grupo Zendal, desde Galicia, lo está haciendo muy bien”, destaca el investigador.

El segundo proyecto, que acometerá Biofabri y que ha recibido una subvención de 486.420 euros, es el liderado por Vicente Larraga, también desde el Centro Nacional de Biotecnología. En este caso se trata de una vacuna de ADN recombinante. Es decir, de ADN artificial que sintetiza el propio equipo y en el que se incluye el gen de las proteínas del virus, además de todas las señales para que las células de la persona vacunada capten ese gen, que lo produzcan como propio y que sea reconocido por el sistema inmunitario para generar una protección.

La gran ventaja que presenta frente a otros candidatos es que el vehículo ya se ha utilizado para el desarrollo de una vacuna contra la leishmaniasis de los perros, iniciativa en la que también ha colaborado, precisamente, la empresa gallega Biofabri, aunque todavía no se ha lanzado al mercado.

Fuente: La Voz de Galicia