Ganadores de Galiciencia 2022

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El primer premio de la 17ª edición de Galiciencia, celebrada bajo el lema de la “Economía Circular”, recayó en el proyecto “Pondal nature, cosmética natural” de Carla García Pedrosa y Noa Caride, del CPR Eduardo Pondal de Cangas. Las jóvenes investigaron y llevaron a cabo distintas recetas de uso tradicional para hacer productos de cuidado personal, la base de ingredientes naturales asequibles y respetuosos con el medio, en particular plantas comunes que ellos mismo cultivan. Así, elaboraron hasta cinco productos diferentes -champú, crema de manos, crema facial, bombas de jabón y bálsamo labial- y ahora están tratando de mejorarlos y comenzarán a crear otros nuevos empleando aloe vera y romero.

El segundo equipo clasificado fue el formado por María Lama y Pilar Jorge, del IES Rosalía de Castro de Santiago. “La solución que pensamos es diseñar una muñeca de reanimación cardiopulmonar, con la que se pueda aprender sin ayuda de nadie, ya que incluye luces que marcan el pulso, vídeos e imágenes” -explican-. Tanto la muñeca como su ropa están hechos con materiales usados y con componentes electrónicos de bajo coste.

El tercer premio fue para el proyecto “Nuestro súper bioplástico” de Sheila Piedras y Manuel Piedra, del CIFP Manuel Antonio de Vigo. Hicieron un bioplástico a base de agua, glicerina, maicena, vinagre, colorante y canela, que se degrada en la naturaleza y que se puede destruir con agua. Además, manifiestan que con este material se pueden fabricar, de manera casera, objetos como forros para libros, carteras, posavasos, estuches…

El proyecto más innovador fue “Mindcar. La carrera del pensamiento”, de Iria Fernández e Irene López, de las Aulas Tecnópole. Se trata de un coche que se controla con la mente, empleando las ondas cerebrales que detecta una diadema. “Si estamos atentos producimos ondas beta y, por lo tanto, el coche avanzará más rápido; en cambio, si estamos en un estado de relajación, emitiendo ondas alfa, el coche irá más lento” -explican-. Según las alumnas, la idea podría servir como base para crear un sistema de entrenamiento de la mente, para ayudar tanto a la concentración como a la relajación frente al estrés.

El premio para el mejor proyecto liderado por una niña y/o relacionado con iniciativas que contribuyan a la igualdad de género en el entorno de la I+D+i -en línea con el afán de Tecnópole de promoción del STEM femenino- fue para el “Ensayo de biorremediación con el hongo Pleurotus Ostreatus sobre mascarillas quirúrgicas”, de Marta Castro y Ariadna Gómez, del Colegio Marista Santa María de Ourense.

El proyecto con el método científico y proceso de investigación mejor definido fue para un señalizador intermitente, ideado por Álvaro Lameiro y Miguel Leiva, del Colegio Diocesano San Lorenzo de Lugo. Se trata de un accesorio intermitente que sirve para indicar un cambio de dirección, señalizar la presencia de un obstáculo o indicar la intención de frenar a los viandantes que nos preceden. Diseñaron este dispositivo mediante electrónica básica y lo construyeron empleando elementos sencillos de bajo coste. Destacan que “mejora la seguridad viaria de los usuarios de vehículos como bicicletas, patinetes y triciclos, pues se activa sin necesidad de sacar las manos del manillar, es barato, fiable y duradero, fácil de instalar y de operar; y también pueden usarlo esquiadores que transitan en fila o guías de grupos que caminan monte a través, buceadores…

El premio para la mejor comunicación y presentación oral recayó en el proyecto de Francisco Docampo y Lucía Rodríguez, del IES María Casares de Oleiros. Propusieron convertir su instituto en un centro de residuos plásticos cero, para lo cual llevaron a cabo iniciativas de concienciación entre la comunidad educativa del centro y desarrollaron actividades para promover el reciclaje y la economía circular. Los resultados fueron muy positivos, logrando reducir notablemente las cantidades de plástico recogidas en las primeras semanas -pasando de 17 a 7 kilos-, y promoviendo además su reutilización para elaborar diferentes materiales útiles para el instituto.

El mejor proyecto englobado dentro de la temática de la “Economía Circular” fue el “Concentrador solar”, de Inés Fernández y Carlota Armesto, del IES Monelos de A Coruña. Se trata de un concentrador solar con forma de paraboloide y fabricado con cartón reutilizado y materiales reciclables, destinado a mejorar la producción de energía eléctrica utilizando un sistema de concentración de la energía.

Hubo además un premio especial para el proyecto con la mejor valoración popular, elegido entre todos los que participaron en la modalidad online. El ganador fue una propuesta de Red Internacional de Transportes Aéreos Médicos, impulsada por Paula Mendívil y María Calvó, del Colegio de Fomento Montespiño de Culleredo. La idea es ofrecer servicios de transporte de material médico a hospitales y bancos de sangre mediante drones.

La alumna ganadora del concurso de fotografía a través de Instagram fue Lucía Grela, de 2º de la ESO del Colegio María Inmaculada de Silleda, con la imagen titulada Vida artificial. Y el docente ganador fue Marcos Ojea, del IES Pedra da Auga de Ponteareas, con la instantánea Economía circular galega.

Más información: www.galiciencia.com

Fuente: Tecnópole