Galicia impulsa los avances para el tráfico aéreo de la próxima década

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De la misma forma que los controladores aéreos ordenan el tráfico de aviones, en los próximos años los cielos también necesitarán sistemas para vigilar la actividad de los vehículos no tripulados, con un peso cada vez mayor en el espacio aéreo debido a su proliferación. Los llamados drones permitirán transportar mercancías, personas o realizar tareas de vigilancia con mayor facilidad a medida que pase el tiempo, por lo que los marcos regulatorios y las herramientas de control del tráfico ya se preparan para un nuevo escenario que está por llegar.

Por ello, la Xunta apoya desde hace dos años la Unidad Mixta de Investigación AIRUS (Automatic Intelligent SeRvices for U-Space), en la que participa el Instituto Tecnolóxico de Galicia (ITG) y la multinacional tecnológica Everis Aeroespacial, Defensa y Seguridad (Everis ADS). La iniciativa cuenta con un presupuesto de 2,2 millones de euros y tiene como objetivo facilitar la integración eficiente y segura de los drones en el espacio aéreo, conocido como entorno U-Space, en el que el consorcio ya se ha posicionado a nivel internacional.

«Va a ser un tráfico distinto, por eso hay que desarrollar un sistema específico», explica Analía López, directora de la división de sensórica y sistemas aéreos no tripulados del ITG. Conocedora del proyecto de la unidad y del desarrollo de las soluciones tecnológicas necesarias, López describe un escenario en el que, para que haya negocio, habrá muchos drones volando de forma simultánea. «En diez o quince años puede haber cientos o miles de drones sobrevolando las ciudades», afirma López, al tiempo que añade que, precisamente por ello, «los operadores que den servicio deben tener las mismas oportunidades para acceder al espacio aéreo, que no haya preferencias y que las prioridades sean por temas de seguridad».

Desde la Unidad Mixta de Investigación AIRUS, un total de 16 ingenieros de las dos entidades participantes han desarrollado un simulador de tráfico y una plataforma web de gestión y provisión de información aeronáutica. El objetivo es conseguir avances para que un operador que quiera transportar un paquete pueda solicitar un plan de vuelo y que el sistema se lo acepte en cuestión de segundos.

«Ahora se puede volar en una ciudad si la regulación lo permite, pero los permisos para conseguirlo llevan mucho tiempo», apunta Analía López sobre la falta de un sistema automático para hacer estas gestiones. Entre los servicios necesarios para este nuevo escenario, tanto el ITG como Everis ADS están trabajando en sistemas de seguimiento de posición o de información aeronáutica precisa. En el caso de este último, proporcionar a los operadores datos sobre zonas prohibidas o sobre cómo es el terreno será de vital importancia para su impulso.

En cuanto al posicionamiento, este también resulta clave para alimentar otros servicios que detectarán si hay conflictos y que tendrán que resolver, alertando al resto de drones cuando haya una emergencia provocada, por ejemplo, por alguno que se haya desviado por problemas.

Fuente: La Voz de Galicia