Europa necesita producir más chips con urgencia

Buscar

Suscripción Newsletter

Introducir e-mail

Archivo mensual

Próximos Eventos

No hay eventos por el momento

La pandemia, primero, y ahora la guerra de Ucrania han puesto a Europa frente al espejo y expuesto sus principales debilidades. Tras décadas de apostar por la desindustrialización y las deslocalizaciones, los países de la Unión son extremadamente dependientes de terceros en áreas clave como la de los semiconductores, el dispositivo tecnológico más cotizado en la actualidad.

La potente industria europea del automóvil lleva meses sufriendo la falta de chips, con factorías trabajando a medio gas o directamente paralizadas por la falta de componentes. Según cálculos de la Comisión, en 2021 no se pudieron fabricar 11,3 millones de coches y en algunos Estados miembros la producción disminuyó un 34% respecto a 2019, volviendo a los niveles del año 1975.

“Ante este escenario, urge que la Unión Europea invierta en semiconductores, impulsando su ambición estratégica de duplicar su cuota de mercado hasta el 20% en 2030”, apunta la consultora Kerney en un reciente informe. El diagnóstico es claro: si Europa quiere garantizar su porvenir necesita recuperar la producción de chips, especialmente los de última generación, los que son más complicados de producir. “Europa era en el año 2000 uno de los principales productores de semiconductores del mundo, albergando casi el 25% de la capacidad de fabricación global, pero en estos momentos la producción ha bajado al 8%”, recuerdan desde la consultora norteamericana.

El gigante estadounidense Intel ha anunciado que invertirá 33.000 millones de euros en Europa para levantar fábricas de chips en la región en los próximos años. La primera estará en Alemania, su puesta en marcha costará 17.000 millones y no estará lista antes de 2027. Esta inversión forma parte del plan de la Comisión para recuperar la producción de semiconductores en suelo europeo y que contempla masivas inversiones y sustanciosas ventajas fiscales para atraer a fabricantes.

Fuente: Expansión