España crece en innovación, pero no está a la altura de la Unión Europea

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España dio un fuerte empujón a la innovación entre 2010 y 2011, cuando consiguió salir del grupo de las economías europeas cuyos gobiernos emplean menos esfuerzos y recursos a innovar, pero aún se sitúa muy por debajo de la media europea.

La UE avanza equidistante a Estados Unidos, aunque no puede competir todavía con países como Japón. Suecia, Alemania, Irlanda y Luxemburgo son los Estados miembros de la UE que sacan mayor partido de la innovación, según el Indicador de resultados de la innovación publicado por la Comisión Europea y que insta a los países miembros a aumentar las políticas nacionales en innovación.

En un índice en el que 100 es la media, la Unión Europea, en su conjunto, escaló 4,4 puntos en 2011 (de 100,0 104,4) en comparación con el año anterior, sobre todo gracias a la exportación de servicios de conocimiento intensivo. España, que no llega a un índice de 90, se coloca lejos de la media europea de los Veintiocho.

Según concluye el informe del Ejecutivo comunitario, creado por Bruselas a petición de los líderes europeos para valorar las políticas nacionales en esta materia, hay diferencias significativas entre los socios. Y según la comparación mundial, la UE arroja buenos resultados, pero anda muy a la zaga de algunas de las economías más innovadoras del mundo.

El trabajo compara los resultados de la innovación de cada país en 2011 en comparación con 2010 y mide hasta qué punto las ideas procedentes de sectores innovadores se trasladan al mercado para crear mejores empleos y promover la competitividad.

La UE debe afrontar la brecha de la innovación

El indicador muestra una gran disparidad de resultados en materia de innovación en los Estados miembros de la UE, lo que se ha definido como "brecha de la innovación" y a la cual la comisaria de Investigación, Innovación y Ciencia, Máire Geoghegan-Quinn, califica de "preocupante".

La Comisión evalúa los resultados de la innovación tanto entre los países de la Unión Europea, otros no miembros ligados a programas de colaboración con la UE y también entre otros socios comerciales fuera del ámbito europeo: Japón y Estados Unidos, Suiza, Islandia, Noruega y Turquía. Según explica el Ejecutivo comunitario, los países de la UE que ocupan las primeras posiciones lo deben a sus buenos resultados en algunos o todos de los siguientes ámbitos: una economía apoyada en sectores en fuerte crecimiento, empresas innovadoras en expansión, número y nivel elevado de protección de las patentes y exportaciones competitivas. También tiene en cuenta para su análisis la medida en que las ideas de sectores innovadores llegan al mercado, crean mejores empleos y aumentan la competitividad de Europa.

Patentes, empresas, exportaciones y empleo, las claves

Así, se analizan cuatro componentes en función de su contribución al PIB. El primero es la innovación tecnológica, medida por el número de patentes. Le siguen el empleo en actividades intensivas en conocimiento, expresado en porcentaje del empleo total, así como el empleo en empresas de rápido crecimiento de sectores innovadores es decir, el empleo creado en empresas de sectores innovadores en comparación con los negocios más tradicionales. Por último, la CE también ha cuantificado la competitividad de los bienes y servicios intensivos en conocimiento, esto es, la contribución de productos de alta y media tecnología a la balanza comercial total y en los servicios intensivos en conocimiento como porcentaje del total de las exportaciones de servicios, lo que refleja la capacidad real de un país para poner en circulación su capacidad de innovación en la economía global.

Los motores de la innovación

Suecia, Alemania, Irlanda y Luxemburgo son los motores europeos de la innovación, de acuerdo con este nuevo indicador, aunque Japón, con 134,2 puntos, supera con creces la media alcanzada por la UE en todos los componentes analizados, particularmente en la contribución de productos de alta y media tecnología destinados a la exportación, así como la creación y registro de patentes.

La Unión Europea se sitúa en una posición similar a la de Estados Unidos, sobre todo desde el punto de vista de empleo en sectores innovadores y actividades de alto grado de conocimiento y especialización. La innovación en la Unión Europea creció en 2010 gracias a las actividades intensivas en conocimiento y exportaciones de bienes y servicios intensivos de alto conocimiento.

España, entre los que no consiguen aprobar

En el análisis para cada país, se observa que en este mismo periodo España también crece en innovación, pero aún se sitúa por debajo de la media de la UE y está todavía entre los socios que menos partido le sacan a la innovación.

Se puede hablar de seis categorías de países según su grado de innovación. Suecia, Alemania, Irlanda y Luxemburgo serían los países sobresalientes, todos ellos con valores por encima de 120. Les siguen Dinamarca, Finlandia y Reino Unido, clasificados como «muy buenos» con valores entre 110 y 120. Francia, Bélgica y Holanda se incluyen en el paquete de los «buenos» con valores de entre 100 y 110, seguidos de cerca por un grupo de nivel «medio alto» que incluye a Austria, Hungría, Eslovenia, Italia y Chipre, con entre 90 y 100 puntos. Nuestro país se incluye junto a República Checa, Estonia, Grecia, Malta, Rumanía y Eslovaquia entre los países con un nivel «medio bajo» con entre 80 y 90 puntos y cuyos parámetros de investigación se sitúan por debajo de la media. Finalmente, la UE agrupa a los países con los peores resultados y entre 90 y 65 puntos en una categoría «baja»: Polonia, Croacia, Portugal, Letonia, Lituania y Bulgaria.

España consiguió escalar en 2010 desde la franja de los peores países, con 82, 8 puntos, a la de «menos malos» en 2011, con 87,4 puntos. “España ha mostrado un grado bajo de desarrollo de innovación tanto en patentes como en exportación, aunque su grado de dinamismo y actividades de elevado conocimiento se ha definido como bueno”, según se desprende del análisis del Ejecutivo comunitario. Habrá que esperar a la próxima publicación de este índice en 2014, cuando se incluirá un análisis pormenorizado de cada país, para ver si España ha conseguido mantener el mismo ritmo de crecimiento que en el periodo analizado.

(Fuente: Expansión)