Un equipo gallego da pasos para formular una vacuna contra el VIH

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La vacuna contra el sida ha sido, desde su irrupción a gran escala en los años 80, una de las mayores emergencias sanitarias y científicas a nivel global. Todos los esfuerzos concentrados desde entonces para erradicar una enfermedad, que ya se ha cobrado la vida de más de 35 millones de personas en todo el mundo, han acabado por caer en saco roto. En los últimos años, el grupo de investigación Nanobiofar del Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS), con sede en Santiago, ha tratado de aportar su granito de arena en la lucha contra el VIH como parte del macroproyecto Nanopilot (Horizonte 2020), un consorcio con gran peso español (aunque participan también grupos de otros cuatro países) y que basa su actividad en el uso de la nanotecnología para la investigación en diversos campos. 

El estudio compostelano, liderado por la prestigiosa investigadora María José Alonso, ha logrado recientemente superar los obstáculos asociados a la producción a escala industrial de nanomedicamentos y su comercialización (generalmente debido a falta de reproducibilidad, caracterización limitada y/o complicaciones en su escalado) y avanzar de esta forma en la creación de una nueva nanovacuna para el VIH. Este estudio, publicado en la revista “Drug Delivery and Translational Research”, detalla el método de síntesis de esta formulación de cara a la transferencia a la industria para su futuro desarrollo. 

El grupo de científicos, que hasta ahora ha desarrollado una importante labor en la investigación de vacunas eficaces para diferentes enfermedades infecciosas mediante el uso de este tipo de tecnología, describe en este estudio –realizado en colaboración con la Universidad de Manitoba (Canadá)– un posible candidato a nanovacuna contra el VIH para su administración por vía intranasal. Dicha fórmula, señala el documento, ha sido ya probada con éxito tanto en ratones como en macacos. 

Los resultados positivos en la eficacia de la vacuna han conducido a los investigadores a dar un paso más para el avance de la transferencia de estos resultados al mercado, con la caracterización y optimización de la formulación de cara a su producción. “Una caracterización analítica detallada de las nanomedicinas es un paso crítico para identificar sus características de fabricación más importantes y garantizar su reproductibilidad, eficacia terapéutica y seguridad”, explica María José Alonso. 

Futuro  

Este trabajo, informa el CiMUS, ha permitido proporcionar dos aspectos fundamentales. Por un lado, una descripción detallada del método de síntesis de la formulación. Por el otro, una evaluación de los diferentes parámetros críticos en la producción. “La transferencia de la vacuna desde el laboratorio a un entorno industrial se ha logrado con éxito y hemos demostrado que es factible fabricar un potencial candidato a nanovacuna contra el VIH en una planta piloto”, señala José Crecente, investigador del CiMUS y último firmante de este trabajo. “Nuestros resultados validan que esta nanomedicina estaría lista para avanzar hacia su fabricación industrial”, explica por su parte Tamara Dacoba, primera firmante del artículo. 

Fuente: ABC