Desfibriladores voladores para el Camino de Santiago

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Un peregrino sufre un infarto mientras camina por la espesura de un bosque en pleno Camino de Santiago. Al poco tiempo, aparece un dron con un desfibrilador para ayudar en su atención y salvarle la vida. Tal despliegue tecnológico en las profundidades rurales de un municipio parece propia de un nuevo género de ficción, pero está a la vuelta de la esquina. Lo que hay detrás es uno de los programas públicos más ambiciosos en lo que a políticas de innovación se refiere, según sus promotores.

La iniciativa se llama Civil UAVs Initiative y se explica mejor a través de sus múltiples aplicaciones, de las que habrá noticias en los próximos meses. Algunos de los proyectos surcarán los cielos y los mares gallegos en pocos años y el ejemplo del peregrino infartado es solo uno de ellos. También se trabaja en barcos no tripulados o drones autónomos para controlar la masa forestal, lo cual puede resultar muy útil para la prevención de incendios.

Estos últimos aparatos serán capaces de identificar la especie de los árboles, medir el grosor de los troncos, determinar el momento idóneo para su tala, elaborar mapas de recursos forestales o incluso detectar y combatir plagas. Aquí también surgen escenas futuristas. El dron podrá acercarse a los pinos y eucaliptos y soltar insectos que combatan, por ejemplo, a las orugas procesionarias.

150 millones de euros

Los aparatos no tienen tripulantes, pero la iniciativa sí. Los pilotos son la Xunta de Galicia y el Gobierno central, que han comprometido 150 millones de euros en impulsar el uso de drones para la mejora de servicios públicos y aplicaciones de carácter civil.

Detrás del esfuerzo figura el interés de la Xunta por desarrollar nuevas actividades industriales que vayan más allá de la automoción, bien implantada en la región gracias a la presencia de PSA.

La estrategia incluye, entre otras cosas, la creación de un centro aeronáutico de referencia europea en Galicia, en torno al aeródromo de Rozas, en Lugo, y del futuro Centro de Investigación Inta-Xunta (Ciar).

El Gobierno gallego ha comprometido a 11 consellerías en el esfuerzo y ha captado financiación europea para lanzarlo. También ha atraído el interés de los gigantes del sector, entre ellos Airbus, Boeing, Thales, Indra o Babcock.

Estas dos últimas empresas ganaron el concurso para desarrollar los principales proyectos del programa. Recibirán fondos por 40 millones, que deben completar con otros 40 millones. Indra ya ha lanzado el mayor dron civil de fabricación española como parte de la Civil UAV Initiative. Podrá llevar un piloto o controlarse de forma remota.

Estas grandes empresas no son las únicas. Más de 110, todas de perfil tecnológico, han participado en las licitaciones publicadas hasta la fecha, repartidas en seis programas distintos, que van desde las infraestructuras hasta la I+D, pasando por la compra de soluciones tecnológicas o las incubadoras de empresas.

La firma de asesoramiento a Administraciones Novadays, que participa en la estrategia, asegura que el esfuerzo de Galicia está a la vanguardia a nivel mundial.

(Fuente: Innovaspain)