Comprueba si tu idea puede ser una ‘start up’ de alto potencial

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Las empresas de alto potencial no tienen límites. Para conseguir que tu ‘start up’ consiga esta consideración y capte el interés de los inversores, no hace falta que se trate de una idea revolucionaria. La clave está en su capacidad de adaptación al entorno y su flexibilidad para cambiar el producto o servicio en función de la demanda del cliente. ¿Cumple tu negocio con estos requisitos?

¿Sabías que en Estados Unidos son las empresas que no superan los cinco años de vida las que han creado más de 40 millones de puestos de trabajo en las últimas dos décadas? Fomentar el empleo es uno de los factores que pueden hacer que tu start up se gane el calificativo de “alto potencial”. Si tu negocio tiene más de tres años y cuenta con más de veinte empleados o si aún con menos tiempo de rodaje tienes claro que tu plantilla superará esa cifra, estás en la vía más adecuada para atraer la mirada de inversores y socios que, probablemente, apostarán por el desarrollo de tu idea. Y si ya has conseguido que alguien apoye económicamente tu iniciativa eso también puede servir de catalizador de tu proyecto y, sin duda, animará la entrada de otros business angel.

Según el informe “Las iniciativas emprendedoras con alto potencial de crecimento en España”, elaborado por la Caixa y IE Business School, este tipo de empresas cuentan con una financiación externa de más de 100.000 euros y, pese a su corta existencia, han recibido más de un premio, alguno internacional. Esto último es otro aliciente, pero no te dejes engañar por estos datos. Hay otros elementos que pueden ser una garantía para llevar a tu compañía a la primera posición.

Sergio Martínez-Cava es el subdirector de Fundación de la Innovación Bankinter, que acaba de lanzar Emprendedores, un proyecto para apoyar a las start up de alto potencial en sus etapas iniciales. “Estos negocios tienen un crecimiento de entre el 20 y el 25%, incluso en tiempos de crisis. Su trayectoria está ligada a la creación de empleo, pero también a que apoyan su desarrollo en otros factores como la tecnología, la innovación, la sostenibilidad en el tiempo y, sobre todo, el equipo. En todo proyecto empresarial es fundamental un grupo de personas que se complementen y cuyo trabajo esté orientado a la mejora continua y a la ejecución del producto o servicio”.

Rachida Justo, profesora de gestión emprendedora del IE Business School, comparte esta opinión y asegura que en las start up con mejores perspectivas de futuro, los fundadores han puesto especial empeño en reunir profesionales con alto nivel de formación y dedicación total al proyecto: “Hacer realidad una iniciativa empresarial requiere muchas horas de trabajo, sólo así se encuentran las mejores soluciones”.

En cuanto al perfil de la plantilla, el conocimiento previo del sector no es esencial, pero sí contar con experiencia laboral. “Hay que apostar por la riqueza que aporta la diversidad. Si ya conoces el área en la que vas a trabajar es más que probable que te dejes condicionar por las normas. Y eso frena la innovación. Es fundamental sentirse libre para salirse de las convenciones y atreverse a romper moldes”, concreta Justo.

Adaptarse o morir

Otro rasgo distintivo de los negocios de alto potencial es su capacidad de adaptación al entorno. Tim Rowe, fundador y CEO de Cambridge Innovation Center, asegura que “más que una buena idea, lo que realmente importa es tener identificado el camino. El emprendedor debe ser creativo, ágil en la solución de problemas y un líder capaz de convencer a los que le siguen”. En este recorrido los expertos tienen poco que decir: “Ellos conocen lo que había antes, no lo que está por llegar. Los nuevos empresarios tienen que escuchar al mundo, a los consumidores, que son quienes le van a marcar el rumbo. De su capacidad de adaptación a sus demandas va a depender el éxito futuro”, explica Rowe.

Es decir, no hay que enrocarse en una idea concreta de negocio. Superar a la competencia requiere flexibilidad y no tener miedo al cambio. La profesora del IE destaca que “las start up que triunfan han sabido huir de ese secretismo que lleva a no compartir una idea por miedo a que te la roben. Una buena iniciativa puede mejorar de forma exponencial con aportaciones de personas ajenas al proyecto”.

Esta teoría refleja la esencia del alto potencial, es decir, la innovación que, como señala Martínez-Cava, “puede transformar cualquier negocio considerado tradicional. Un ejemplo de esta transformación es el comercio electrónico por el que ha apostado buena parte del tejido empresarial. Es el único canal de venta que crece en España, un 16,3% durante el primer trimestre de 2012, hasta alcanzar una facturación de más de 5.000 millones de euros”.

Por tanto, para que tu start up sea más atractiva no es necesario sorprender con una idea revolucionaria. No te confundas: “La innovación es el proceso de convertir ideas originales o inventos en productos, procesos o servicios y que generen riqueza de manera sostenible. Va más allá de la tecnología, aunque ésta sea una parte importante”, añade Martínez-Cava.

Ejemplos con nombre propio

Avinent. Albert Giralt es el socio director de Avinent, una firma barcelonesa que irrumpió en el mercado en 2006 con un nuevo implante dental que permite una rápida integración en el hueso. La innovación de este producto y la continua investigación y desarrollo en el campo de la odontología les ha permitido conseguir un aumento continuado de la cifra de ventas, a un ritmo superior al 25% anual, hasta llegar a facturar en el último ejercicio 8,5 millones de euros y estar presentes en los cinco continentes. Desde su puesta en marcha, esta ‘start up’ quería tener un modelo de negocio con un producto propio.

Giralt opina que esta trayectoria ha sido posible gracias a su apuesta por el I+D+i y por el departamento de operaciones. Pero también explica que han trabajado mucho en la atención al cliente, cuidando todos los detalles para que la experiencia del usuario sea satisfactoria.

Parkhelp. “En 2006 veíamos que, a pesar de las posibilidades que brindaba la ingeniería, trabajar en el sector no era rentable. Así que un grupo de cuatro amigos, empezamos a indagar y a buscar un nicho en el área industrial desarrollando un producto propio”, recuerda Joan Manel Puig, CEO de Parkhelp, una empresa especializada en sistemas de guiado inteligente en la búsqueda de aparcamiento.

Su primera oportunidad llegó al ganar el concurso para desarrollar el parking de la T4 de Madrid Barajas. Todo un reto que, a pesar de las dificultades, llevaron a cabo con éxito. Desde entonces, la constante investigación y la creación de nuevas aplicaciones se ha convertido en uno de sus ejes centrales, que junto a la internacionalización les han permitido estar en 45 países, lograr una inyección de capital de 3 millones de euros y facturar más de 8 millones de euros en 2012.

Fidiliti. José Luis García Martínez afirma que las empresas de alto potencial no nacen, se hacen: “Todas tenemos el mismo origen: calar en el mercado depende de la capacidad de adaptación al entorno y de ser capaz de cubrir una necesidad”. Junto con Lorena Senador-Gómez y José Luis García Huerta puso en marcha hace apenas diez meses Fidiliti, una firma que se ha especializado en el campo de las tarjetas de fidelización: permite llevarlas en el móvil junto con la información de las marcas que escoja el cliente. A pesar de su juventud, esta ‘start up’ cuenta en su haber con 10.000 usuarios y once empresas que ya han apostado por ellos para mimar a sus clientes más fieles. Presentarse a todos los concursos e innovar de manera constante en uno de los canales de venta más tradicionales son, para García Martínez, las claves para incrementar el potencial de su firma.

Nuubo.com. ¿Qué tripulación escogerías para dar la vuelta al mundo en submarino? De esta manera plantea Agustín Maciá la importancia de elegir a los mejores compañeros de viaje para crear un negocio. En este caso son Jacobo Crespo y Luis Sánchez quienes le han acompañado para dar forma a Nuubo.com, una empresa de dispositivos médicos inalámbricos. En opinión de Maciá, “el concepto de alto potencial tiene que ver con diseñar un producto capaz de cambiar el paradigma y los usos de vida de los usuarios. Nosotros hemos optado por lanzar algo completamente disruptivo que nos permita calar en el mercado desde el primer momento”. Nuubo comenzó a operar en 2007, y el año pasado cerró su ejercicio con una facturación de 300.000 euros, cifra que espera superar en 200.000 euros a finales de este año, y dar el salto internacional en 2014.

(Fuente: Expansión)