La aviación no tripulada, el sector gallego donde más empresas nacieron durante la pandemia

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Wuhan, enero del 2020. Un dron planea sobre las calles equipado con cámaras de detección de temperatura y micrófonos. Localiza personas que andan por la calle y les recuerda la obligación de permanecer en casa. Al mismo tiempo, en toda China se inicia una operación de limpieza en la que cientos de drones desinfectan lugares públicos con ayuda de un equipamiento de pulverización. Más tarde, en España, los aviones no tripulados de la DGT controlan desde el aire el cumplimiento del estado de alarma y los cierres perimetrales.

Esto ocurrió en plena pandemia. Distintos puntos del mapa, distintas aplicaciones, pero, en todo caso, soluciones tecnológicas que han convertido la aviación no tripulada en el sector que más ha crecido durante el año largo transcurrido de crisis sanitaria en todo el mundo, y también en Galicia.

Hay demanda

En el caso de la comunidad gallega, el tirón de la iniciativa público-privada representada por el CIAR (Centro de Investigación Aeroportada de Rozas), impulsado por la Xunta y sus socios Indra Babcock y Boeing, ha tenido un efecto llamada en la iniciativa emprendedora. Cuando arrancó esta apuesta industrial de la Xunta, en el año 2015, este incipiente sector gallego apenas contaba con 15 operadores. Al cierre del año 2019, la cifra de empresas superaba ya las 200. Pero el mayor crecimiento se registró durante el año pasado, ya que a 31 de diciembre del 2020 Galicia pasó a sumar un total de 338 operadores autorizados por AESA, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (en A Coruña, 139; en Pontevedra, 125; en Lugo, 25 y 31 en Ourense).

En España, la cifra de compañías supera ya las 4500, según la agencia que, al tiempo que acredita a los nuevos operadores, se ocupa de controlar que su actividad se ajusta a la nueva normativa, en vigor desde diciembre del 2020.

Los operadores gallegos de drones actualmente centran su actividad en misiones relacionadas con la fotografía, la topografía y la filmación aérea (ocupan el 40% de los trabajos desarrollados). La observación y la vigilancia se llevan el 13,28% del mercado profesional, seguidas de las tareas de investigación y desarrollo (11,57 %), las de emergencia y salvamento (10,11%) y las de investigación y reconocimiento instrumental (8%).

Dice la Xunta que la inversión asociada a Rozas (150 millones hasta el 2020) «ya es una realidad que está dando resultados concretos». Genera 260 empleos de alta cualificación, 20 proyectos de I+D desarrollados por las empresas motoras (Indra, Babcock y Boeing) y la participación en ellos de 30 compañías y centros de conocimiento.

Un negocio de 1.200 millones de euros en el 2035

La industria de los aparatos aéreos no tripulados está en creciente desarrollo y las estimaciones del Gobierno pasan por que España cuente en el 2035 con 51.400 drones que generarán un volumen de negocio de 1200 millones de euros. Según los datos manejados por la Comisión Europea, se espera que hasta el 2035 el sector del manejo de vehículos aéreos no tripulados y las actividades relacionadas con ellos generen 100.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

Fuente: La Voz de Galicia