La automoción gallega culmina con éxito un prototipo europeo que logra que la batería gaste un 57% menos

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“El coche del futuro será eléctrico”, afirma con rotundidad Luis Moreno, director general del Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG), cada vez que tiene oportunidad. Esta infraestructura de innovación para el automóvil, situada en O Porriño, es uno de los 14 socios de nueve países de la Unión Europea, que han dado con la solución para que el vehículo eléctrico gane autonomía.

La investigación del prototipo (que nace del proyecto Jospel) parte de la premisa de que si la apuesta de los Gobiernos es la mejora de la calidad del aire de las ciudades, con un uso masivo del automóvil eléctrico, es necesario eliminar el gran obstáculo que –junto con el precio del vehículo y la falta de infraestructuras– hace que el coche eléctrico sea aún poco apetecible: la limitación de la distancia que se puede recorrer con una recarga.

El resultado de su investigación y posterior puesta a prueba es un ahorro de energía del 57 % en los sistemas de calefacción del coche eléctrico. Además, gracias a una mejor gestión térmica, la vida útil de las baterías se ha ampliado en un 15 %.

¿Cómo lo consigue? Con materiales que consiguen ahorrar en calefacción. Según los investigadores, un automóvil eléctrico puede consumir hasta el 40 % de la energía en el confort térmico del pasajero y, en condiciones extremas, incluso más. Lo que hace este vehículo, en vez de calefactar todo el aire de la cabina, que es lo que se había hecho hasta ahora, es equipar un sistema radiante por el que solo se calientan las superficies cercanas al pasajero.

Fuentes del CTAG explican que su misión se ha centrado en el diseño de componentes hechos con plástico flexible. El resultado es la posibilidad de calefactar la puerta, el suelo, el techo, una parte del asiento y el reposabrazos, entre otros elementos del coche.El prototipo europeo, dotado con un presupuesto de 6,7 millones de euros a través del Programa de Investigación e Innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea, ya está terminado. “Ahora, el siguiente paso es ofrecer estas tecnologías a las productoras de vehículos eléctricos para avanzar hacia una sociedad más sostenible”, dice la directora de Jospel, Itziar Carracedo.

Laboratorio de baterías

El CTAG es un centro creado en el año 2002 como una fundación sin ánimo de lucro cuyo objetivo es el crecimiento y la mejora de la competitividad de la industria del automóvil de Galicia. Actualmente está construyendo un nuevo laboratorio de ensayos para baterías en el que se invertirán más de 2 millones de euros.En esta infraestructura, los técnicos del centro podrán llevar a cabo todo tipo de pruebas sobre las células de ion-litio y de otros materiales que se utilizan para la elaboración de las baterías, así como de los sistemas de motopropulsión y aprovechamiento de la energía del vehículo, explican desde este centro, que es un socio estratégico de PSA Vigo.

El grupo francés ha decidido dar un paso al frente en cuestiones de movilidad eléctrica. En el 2025, todos los modelos del grupo contarán con al menos una versión 100 % eléctrica. Y eso pasa por fabricar también en Galicia. A finales de este año el nuevo Peugeot 2008 empezará su producción, también en su variante eléctrica, en la planta de Vigo. Actualmente, la factoría gallega de PSA ya fabrica al día una media de diez vehículos eléctricos de la gama comercial.

(Fuente: La Voz de Galicia)