La Galicia eólica se superó a sí misma en el año de la pandemia

El 2020 fue un año negro para España. Social y económicamente. Pero algunas alegrías deparó. Entre ellas, para el negocio de la energía eólica. Los molinos de viento giraron ajenos a la pandemia como nunca antes lo habían hecho. Tanto que Galicia anotó el mejor registro de generación eólica de su historia, 9992 gigavatios hora, un 15% más que el año anterior, que convirtieron a la comunidad en la segunda del país más productora, solo por detrás de la vecina Castilla y León, con 12.500 gigavatios hora.

Además, la mitad de la energía eólica gallega salió de tierras lucenses, convirtiendo a esa provincia en la segunda de España, dos puestos más arriba que el 2019. A Coruña se mantuvo quinta, según datos de las patronales eólicas nacional y autonómica.

La electricidad producida por el viento representó el 41% de toda la generada en Galicia (24.553 gigavatios hora) y fue suficiente para satisfacer el 57% de la demanda interna (se consumieron en total 17.300 gigavatios hora), de acuerdo con la información proporcionada por Red Eléctrica de España.

Pese al declive del carbón, Galicia continuó exportando electricidad al resto del país. Cifras que muestran que la comunidad sigue en la cresta de la ola del negocio del viento, con casi 200 parques eólicos que suman unos 4000 megavatios de capacidad de generación. Pero en cartera hay proyectos que casi triplican esa cifra de potencia: 10.000 megavatios. Aunque la patronal gallega ya avanza que muchos quedarán por el camino.

No será el caso de los cinco parques promovidos por Avintia y Mascaró, dos de los grupos empresariales de ámbito nacional que han puesto sus ojos sobre Galicia. Antonio Seara es el director de los proyectos. Explica que la comunidad es atractiva porque tiene un viento inmejorable (solo el canario es mejor en horas de funcionamiento de los aerogeneradores) y, sobre todo, subraya, por la seguridad jurídica, que tanto gusta a los inversores. «Cuenta con un plan sectorial eólico y unos polígonos de desarrollo muy delimitados, está muy planificado, no hay sorpresas como en otras comunidades», destaca.

Fuente: La Voz de Galicia