La planta de biogás de Coren evitará emitir 5.500 toneladas de carbono

Coren ha sido la primera industria cárnica de España, y una de las primeras de Europa, en contar con una planta de biogás que permite aprovechar y valorizar los residuos orgánicos para generar biogás como fuente principal de energía térmica. La medida evitará que se emitan a la atmósfera 5.500 toneladas de carbono al año, lo que equivale a 960 hectáreas de arbolado. El proyecto supuso una inversión de casi 3,6 millones de euros, de los que la Xunta financió el 30 %.

Aplicar una política energética basada en el cuidado medioambiental, la eficiencia energética y el uso de las energías renovables son algunos de los motivos por los que Coren apostó por construir una planta de digestión anaeróbica en el Centro de Procesado Avícola de Santa Cruz de Arrabaldo, en Ourense. La puesta a punto de esta instalación se reactiva ahora, después de la ralentización sufrida con motivo del confinamiento por la crisis del coronavirus.

Explican en la compañía que es una iniciativa pionera en el sector agroalimentario cárnico en España, y de las más novedosas de Europa en generación de biogás, una fuente de energía limpia. La nueva planta está destinada a aprovechar y valorizar los residuos orgánicos del Centro de Procesado Avícola, mediante un proceso de digestión anaeróbica, que consiste en una fermentación llevada a cabo por bacterias anaeróbicas en ausencia de oxígeno. A través de este proceso, el 85 % de la carga orgánica del residuo se transforma en biogás, alcanzando una producción de 9.000 metros cúbicos por día, con una riqueza de un 70 % de biometano, mediante un sistema de control digital que garantiza la máxima eficiencia. Mientras, el 15 % de la materia restante pasa por un proceso de compostaje para transformarse en un fertilizante orgánico rico en nutrientes como el nitrógeno y el fósforo, perfectamente apto para su uso en agricultura.

Reducir la huella de carbono

Con esta planta, la empresa evita el uso de combustibles fósiles y, en consecuencia, logra también la reducción de la huella de carbono. De hecho, la instalación evita la emisión de cerca de 5.500 toneladas de carbono al año, lo que representa el equivalente a 950 hectáreas de superficie de zona arbolada.

«Trátase dun exemplo de economía circular polo aproveitamento e uso eficiente dos recursos existentes mediante a súa transformación, baseándose nos principios de reutilización, reciclaxe e valoración enerxética», explican en Coren. Pero es que, además, este proyecto se enmarca dentro del plan de sostenibilidad energética y medioambiental del Grupo Coren, que pretende cubrir con energías renovables más del 80 % de las necesidades de consumo térmico de su Centro de Procesado Avícola a lo largo del próximo año.

Fuente: La Voz de Galicia